Miércoles 28 de septiembre – 645km

2011
11.09

Hora de levantarse… Aunque cuesta un poco hay que hacerlo y recoger el campamento. Son varias horas las que hay que cabalgar y vale la pena llegar temprano al destino.
Antes de partir, vale la pena conversar un rato con Papalopoulus, así es como le llama Billy Redi a su amigo parlanchín, del cual hace caso de sus buenos consejos. Para en las afueras de Tessalonica a sacar efectivo y a la carretera.

Encontrar el camino correcto no es tarea fácil en estos sitios pero, con una pequeña vuelta, se encara hacia la frontera de la República de Macedonia. El camino por la vía rápida no es especialmente atractivo, pero es la más directa. A pocos km de la línea, hay que repostar, y ya de paso tomar un café y un bollo. Menos mal, ya que la frontera está cerrada. ¿Otra vez? No, solo por un rato… El tiempo de un cigarro y la caravana empieza a marchar. Pasamos la parte griega fácilmente y la yugoslava también. Bienvenido a Macedonia! Pues ala, hacia la frontera con Serbia.

El paisaje es agradable y la temperatura se mantiene fresca de momento. El camino varia de uno a dos carriles, pero con un suelo un poco a pedazos. Al menos los pasos de peaje aceptan crédito ya que, al estar de paso, no ha cambiado moneda local.
Al rato, ya localiza la siguiente frontera. A los guardias de Yugoslavia, les hace gracia que sea de Barcelona y al de la República de Serbia que venga de Grecia montado en GVF. Tramite fácil y sencillo y ya está dentro…


La intención es dormir en Nis, pero al llega allí no le apasiona la idea. Ciudad compleja, con trenes pasando por el medio de la ciudad, pasos a nivel, ciudad abarrotada… Se vuelve a la salida y en la primera gasolinera, repone a GVF y compra un par de mapas.
Es temprano y cree que puede avanzar unos cuantos km aun, así mañana tiene menos que hacer.

Pues adelante. El camino se sucede por aldeas y pueblos variados. Contrastan casas recién construidas con otras casi en ruinas, unas con colores vivos y otras con un gris oscuro de las amenazas pasadas. La gente parece cabreada, pero son sus facciones, ya que son gente alegre y que te ayuda en tu camino, como el reponedor del abrevadero que recomienda un buen sitio para dormir, a la cual que económico.

Billy Redi le hace caso y se dirige al sitio y, efectivamente, un apartamento a un precio de risa. Deja los trastos, se asea y sale a dar una vuelta a ver si encuentra algo que pueda hacerse para cenar. Ve un super, un puesto de frutas y verduras y se dide, hazte algo sanote! Cambio unos euros por moneda local y se compra un yogur (necesita lacteo!), un poco de salchichón, un par de huevos, un par de tomates (riquísimos!), un par de plátanos y una cerveza y para el apartamento a revisar los mapas y descansar.


Más tarde, con el sol caído, se prepara una buena cena, descansa y piensa en sus cosas hasta caer rendido.

Your Reply

You must be logged in to post a comment.