Miércoles 21 de septiembre – 400km
11.01
Amanece un día ventoso, aunque eso no parece preocuparle a nuestro intrépido llanero. Y se sube en su flamante corcel para dejar la costa oeste y atravesar las montañas hacia la costa este. Antes de ello, vale la pena aprovisionarse de comida para el camino y hacer que GVF se llene.


A través de caminos varios, llega a la trayectoria correcta y empieza a subir paulatinamente por un bosque frondoso y serpenteante, para llegar a un poblado que genera duda de hacia donde seguir. Haciendo caso a su instinto, escoge un camino precioso, aunque en no muy buen estado e incluso sin asfalto en algunos tramos, que lo lleva a lo alto de la colina y desde donde puede apreciar la niebla en las partes bajas. Equipado para evitar mojarse hasta las cejas, empieza su camino descendente hasta el pueblo de Potenza, disfrutando en todo momento de las vistas y los rincones del lugar. Ya allí, una pequeña lluvia se hace notar y hay que andarse con cuidado de no resbalar. Esto, junto con la mala señalización, dificulta encontrar el camino correcto, así que sin pensarlo mucho, se escoge la vía rápida para llegar a Bari, no sin antes sufrir un poco de viento huracanado en la zona baja de la montaña.
Ya en Bari, Billy Redi tiene dos tareas después de cambiarse de ropa en medio de un gran abrevadero: encontrar un recordatorio futbolistico para su hermano (sin tener éxito pese a recorrerse varias zonas de la ciudad) y encontrar el barco que le llevará al nuevo territorio a explorar, Grecia, famoso por los yogures y las piedras de antaño.

Ya en el barco, busca su sitio para dejarse caer, no sin antes tomar una cerveza de la victoria!



