Lunes 19 de septiembre – 500km
10.29
El cantar del gallo hace que Billy Redi se desperece y empiece a recoger el campamento para empezar el recorrido del día que tiene por delante. Una vez ha recogido sus enseres, sale a buscar el camino que debe llevarle, en primera instancia, a Pisa, lugar donde los lugareños no calzaron bien una torre y se ha quedado algo inclinada.
Salir hacia Pisa es tarea difícil, pero finalmente encuentra una carretera que bordea la costa genovesa y que depara bonitos paisajes marítimos que, junto con el fresco matutino, hacen agradable el cabalgar. Aun así, hay algo que falta en el cuerpo de Billy Redi para estar al 100%… Pero si no ha desayunado! Según indican las noticias, este territorio es conocido por la calidad de la elaboración de una bebida llamada café, así que Billy Redi se apea en una cantina a pie de costa para degustar tan rico brebaje! Oh my dog! Esto está riquísimo!!
Una vez recargadas las pilas, prosigue el camino, que se hace eterno por la cantidad de diligencias que deambulan por la zona, así que, en un acto reflejo, cambia el rumbo hacia el interior en busca de la vía rápida que le lleva ágilmente a Pisa y su famosa torre inclinada. Fácil de reconocer y fácil de encontrar, pero las calles de este poblado no permiten su llegada y debe dejar a GVF a un par de esquinas.
Una vez vista la torre y la Plaza del Milagro que la rodea, comprados unos recuerdos y ver que GVF estaba sin una notificación del sheriff, Billy Redi coge el camino (no sin antes darse una vuelta innecesaria por el poblado de Pisa) que le llevará a San Gemignano, población recomendada por un amigo de Billy Redi, que se encuentra en medio del territorio de La Toscana. El camino serpenteante es agradable, mientras no hay otras diligencias que ocupan la vía, y hace que Billy Redi se sienta en harmonía con el paisaje y disfrute cual gorrino en el barro.
Como era de esperar, la llegada a la puerta de entrada de la población es fácil gracias a los mapas que posee, pero localizar el sitio mas cercano al punto de interés es tarea difícil sin alguien que te guíe (a ver si algún inventor crea un trasto así, podría llamarlo GPS).
El pueblo es encantador y posee unas callejuelas muy bonitas, además de unos miradores hacia el campo espectaculares. Con tanto paisaje, a Billy Redi se le abre el apetito y, seguido por recomendaciones del olfato, se agencia un par de porciones de pan plano con guarnición, o como lo llaman aquí: pizza. Genial idea! Suculento manjar que luego será acompañado por otro café antes de reemprender sinuoso camino hacia Siena, lugar conocido por sus espectáculos y juegos entre las diversas zonas de la ciudad en la majestuosa plaza mayor, repleta de cantinas, objetos de regalo y gente por doquier.
Finalizado el paseo, toca cabalgar hacia Roma, destino de la etapa de hoy. Inicialmente, se hace pesado, ya que la caravana de diligencias es enorme, pero una vez cada uno ha escogido su camino, la sinuosa travesía se vuelve increíble hasta que, llegando a Roma, unas nubes negras y unos relámpagos que iluminan todo el cielo, hacen que Billy Redi busque un sitio donde cobijarse lo más rápido posible, aun quedando poco para su destino final. Y menos mal, ya que nada más dejar su equipaje en su (cara) habitación, el cielo descargó con fuerza hasta bien entrada la noche.
Ha sido un día duro para Billy Redi, pero eso no quita la felicidad de seguir su camino el día de mañana.


