Jueves 22 de septiembre – 121km
11.01
El despertador interno y el ruido del resto de pasajeros, hace que a las 5 de la mañana uno se despierte. Hay una primera parada del ferri en Igoumenitsa. Billy Redi, aprovecha a darse una vuelta, ver como esta el tiempo y volverse a su rincón a seguir durmiendo unas horas más. Cuando su cuerpo ya no tiene más sueño, se levanta y va a tomarse un “buen” café, y es que estos griegos de café saben poco en comparación con los amigos italianos. Aun faltan unas horas para desembarcar, así que con el sistema de señales de humo del barco, uno se entretiene como buenamente puede y se comunica con sus allegados, además de revisar la previsión de la ruta de los próximos días.
Ya es la hora! Ahora si que podemos bajar del barco. Paso por la cuadra a buscar a GVF y coincido con algunos jinetes más. Un par de comentarios y cada uno a lo suyo!
Mi decisión ha sido clara: por la vía rápida a Archaia Olympia. Quiero visitarla tranquilamente y las horas que son no dan mucho margen de perdida por carreteras inhóspitas. No he cruzado ni tres calles que ya puedo observar el caos e irregularidades que supone cabalgar en Grecia. Yo pensaba que los italianos eran unos descerebrados, pero los griegos lo son aun más: si vas lento, metete en el arcén que así adelantamos el resto… Pa fliparlo! Si a esto le sumas que las calidad del asfalto y sus irregularidades no ayudan, pues imaginate… Y eso que era una autopista!!! Pero bueno, me hago a la idea y enseguida parezco uno más, eso sí, con más ojos que nadie!
Pasada una hora, llego a mi destino, y decido que por hoy, ya tengo suficiente. Voy a buscar un sitio donde dormir, asearme, comer y así visitar las ruinas como se merecen, con calma y atención.
Encuentro una zona de acampada ideal. Solo estoy yo! Para no estar no está ni el dueño. Menos mal que un amable transeúnte me indica que acampe donde quiera que ya a la noche daré los datos. Y así lo hice. Planté mi tienda, me fui a la ducha y a comer algo.
Al terminar, recogí mis cosas y me fui de camino a las ruinas de Olympia y su museo. Yo es que me vuelvo loco con tanta piedra, y si además te lo relaciona con los juegos olímpicos, pues ya he hecho todo el deporte que no había hecho hasta ahora… Vaya con los griegos y la tradición de sus juegos…
Pues entre piedra y columna, paso la tarde hasta que es hora de volver a la zona de acampada. Antes prefiero que GVF se recupere y paso por el abrevadero, donde una amable señorita, me rejuvenece unos años… Jejejeje. Si es que cuando uno se cuida…
Aprovecho para comprar algunas provisiones y pasar el resto de la tarde sin hacer nada especial, mas que descansar y escribir estas lineas.
Ahora toca dormir que mañana hay un día duro por delante.


