Domingo 18 de septiembre – 860km

2011
10.29

Cuentan los libros antiguos del lejano oeste, que un indio (que no es que fuera indio de verdad, sino que era un rato payasete) se embarcó en una aventura por territorios inhóspitos en busca de si mismo, ya que andaba un rato perdido.

Este indio, de nombre Billy Redi El Californiano (The Californian en ingles, que así se vende más caro…), animado por varios de sus compañeros (Transpo PielConejo de Peluche y MaFius MerengueMerengue, entre muchos otros) decidió equipar su corcel llamado Gran Vaca de Forna para enzarzarse en tan tremenda aventura.


Y así es como un 18 de octubre, después de despedirse de sus seres queridos, empezó a cabalgar al amanecer hacia su primer destino: Genova, en un territorio que el hombre blanco llamaba Italia.

El camino a Genova no fue fácil, además de largo. De buenas a primeras, cuando el día parecía radiante, unas nubes empezaron a descargar lluvia, con lo que Billy Redi tuvo que parar a equiparse y evitar acabar empapado hasta llegar al abrevadero de La Jonquera, donde sació la sed de su corcel y la suya (bueno, mas que la sed, el sueño, y se tomó un cafecito rico).

Una vez recuperados, reemprendieron el camino, escoltando hasta la frontera a varias diligencias de ancianos, familias que buscaban el tan preciado oro y maleantes varios que no respetaban el cabalgar tranquilo de sus compañeros de camino.

Así fue como entró en el territorio de los malvados Fran-Chutes, conocidos por su hablar raro y malos modales, ademas de por generar un viento huracanado debido a sus creencias al Dios del Vent Violent de la zona de Sigean, que te hace el camino imposible y te quiere sacar de tu camino… Por todo esto, Billy Redi, se toma un pequeño descanso, a la espera de que amaine el viento, momento en el que se sube de nuevo a GVF y prende camino hasta la taberna de carretera de Marsella.

Allí come unos ágapes (mas conocido como bocata de sardinas en aceite de oliva), descansa apaciblemente y se fuma un cigarrito mientras ve como la lluvia aparece de nuevo. No es fuerte ni molesta, así que, vámonos GVF!!!

Los quilómetros van pasando y los paisajes se van alternando, mientras las diversas caravanas y diligencias siguen su camino. Unas a la derecha, otras a la izquierda… ¿Que andarán buscando todos ellos? Por lo visto, esta zona contiene grandes riquezas (se puede observar un cambio de estilo en las monturas (aquí se llaman Jaguar XJ, Porsche Cayenne S Turbo, etc..), además de muchos perros (de ahí su nombres Cannes – toma chistaco!).

De golpe, el cansancio se apodera de Billy Redi obligandolo a parar a tomarse un refrigerio en otro abrevadero de la zona y compartir alguna palabra con otros jinetes de la zona.

Restituido el cansancio, el camino sigue, ya sin lluvia, ya sin viento, aunque parece ser que no se acaba nunca, y con los retrasos que generan las obras del caballo de hierro entrando ya en Italia y su peculiar gente.

Poco a poco, y aun con la espalda entumecida y las manos doloridas, Billy Redi llega a Genova y consigue encontrar un prado donde la dueña le permite pasar la noche, ademas de asearse con agua caliente y tomar una buena ración de pasta antes de acostarse temprano y afrontar la próxima jornada.

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